viernes, 17 de octubre de 2014

Las Batallas de un Pastor



Ya hace uno años atrás predique en la Iglesia en la cual yo persevero por veintitrés años sobre el tema "Las batallas de un Pastor"

Aunque he estado frente a obras que hemos fundado en otros países fuera de Puerto Rico y he tenido que estar al frente de ellas por algún tiempo, es muy diferente cuando hablamos del Ministerio pastoral a tiempo completo. 24/7.

Aunque también he estado muy de cerca con mi Pastor, consejero y también amigo; Julio Medina. Debemos primero entender que este y otros llamados es una vocación y llamado celestial y no cecular.

Es el Pastor el responsable de cuidar el redil y cada una de sus ovejas, pues es él quién le tendra que dar cuentas a Díos por su cuidado, y también las presentará delante de Díos. Fue lo que hizo Jesús antes de su muerte (Juan 17) La oración intersesora.

Cuando vamos a Juan capítulo 21 allí vemos dos de las grandes responsabilidades del pastor. Lea cuando el Señor le pregunta a Pedro; Pedro me amas? A lo que Pedro a insistencias por par de ocaciones, y le contesta; Sí, Señor; tú sabes que te amo. El entonces le dijo;
Apacienta mis corderos.

Apacentar quiere decir alimentar, cuidar y protejer. Y los corderos son los recién convertidos.

A lo que luego a la misma pregunta y respuesta de Pedro, Jesus le dice ; Apacienta mis ovejas. Las ovejas son las ya más maduras. Y hay están dos de las grandes responsabilidades de un Pastor, cuidar y alimentar el rebaño, a la vez que está pendiente a los lobos. Nadie más que un pastor sabe el dolor que causa después de ser alimentada o apacentada, el que una de sus ovejas se aparte del redil o un lobo las ataque.

Todo esto es una tarea ardua y difícil, dado el caso que por tratarse de seres humanos tendrá que lidiar con todo tipo de caracteres y personalidades diferentes; aparte de situaciones hostiles; por lo cual el Pastor necesitará la continua y profunda oracion para que en todo sea dirigido por el Espíritu Santo.

Muchas veces los conflictos y situaciones cargarán y podrán presión a su capacidad y llamado, y es hay que se sabe quién es quién, en la batalla.Esto aparte del cuidado familiar y tiempo que nesecita su propia familia. Es hay que aveces no se comprende el sacrificio y precio que hay que pagar para ejercer este llamado; Y las grandes luchas y batallas que se libran día a día.

Cristo tuvo a cargo doce dicipulos que escogió, los dicipulo, enseño y pastoreo; pero la Biblia resalta las batallas y situaciones que tuvo que resolver y afrontar, entre ellas la traición de Judas. Es por eso que nadie que no sea llamado o posea un corazon de pastor no podra soportar ni sobre llevar situaciones como esta,

Y eso, sólo eran doce; Imagínese quienes pastorean cientos o miles. Siempre estarán los Judas. Los incrédulos como Tomás; ó los que luchan por los puestos como Jacobo y Juan, y no se nos pueden olvidar los que después de comer de su mano, lo niegan como Pedro. Y no podemos dejar de pasar por alto aquellos que les disparen a la cabeza a su esposa e hijos cobardemente. Los hijos de un Pastor tendrán que ponerse el pellejo y la mentalidad como un muro, ya que su padre estará expuesto continuamente por algunos insensibles al la crítica y los comentarios por lo bajo.

Pero el Pastor tendrá que seguir, consolando , ayudando, alimentando y protegiendo su redil, aunque aveces no se tome encuenta o valorize por algunos su entrega y amor por la obra y su llamado.

Esto es parte de las luchas y batallas que tiene que librar un Pastor serio, responsable y comprometido con Díos y su llamado. Asi que ama a tu pastor, apoyalo y sobre todo honrralo.Pedro escribe un su primer libro inspirado por el Espíritu Santo estas palabras de aliento y estimulo para los pastores;
"Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
1Pedro 5:4

autor; Anibal Baerga

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