martes, 16 de octubre de 2018

Como orar por los no creyentes



Romanos 10:1
"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación" 

Pablo ora para que Dios convierta a Israel. ¡Ora por su salvación! No ora pidiendo influencias que no sean efectivas, sino que ora pidiendo influencia efectiva. Y de esa manera deberíamos orar también nosotros.
Debemos tomar las promesas del nuevo pacto de Dios y pedirle que las haga suceder en nuestros hijos, en nuestros vecinos y en todos los campos misioneros del mundo.

Utilizando Ezequiel 11:19 podemos decir "Dios quita el corazón de piedra que tienen y dales un corazón de carne".
Utilizando Deuteronomio 30:6 podemos decir "Dios, circuncida su corazón para que te amen".
Utilizando Ezequiel 36:27 podemos decir "Padre, pon tu Espíritu dentro de ellos y haz que anden en tus estatutos".
Utilizando 2 Timoteo 2:25-26 podemos decir "Dios, concédeles arrepentimiento para que conozcan la verdad y escapen del lazo del diablo".
Utilizando Hechos 16:14 podemos decir "Señor, abre su corazón para que crean el Evangelio".

Cuando creemos en la soberanía de Dios, en el derecho y el poder de Dios para elegir y atraer a los pecadores endurecidos a la fe y la salvación, entonces podemos orar sin inconsistencias por la conversión de los perdidos, utilizando grandes promesas bíblicas.
Dios se agrada de este tipo de oración porque le adjudica a Él el derecho y el honor de ser el Dios libre y soberano que es en cuanto a la elección y salvación.

Autor John Pipper 

jueves, 11 de octubre de 2018

Satisfecho con muy poco!

¡Dios tiene tanto para darte! Su deseo es expresado así: “Abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Malaquías 3:10). Él está de pie en un almacén lleno, diciendo: “Soy un Dios dadivoso, pero tan pocos reciben de Mí. ¡No me permiten ser Dios para ellos!”

Claro, debemos agradecer a Dios por todo lo que Él ha hecho y ha dado ya. ¡Pero no debemos estar satisfechos con lo que pensamos que es mucho! Muchos cristianos están satisfechos con sentarse en la iglesia y ser bendecidos por la presencia de Dios. Tales personas no son más que “esponjas satisfechas” Empapando todo, pero limitando a Dios en sus vidas, ¡cuando Él quiere ungirlos tanto para el servicio!

Cuando los discípulos se maravillaron de los milagros de Cristo, Jesús contestó: “¡Dios tiene una obra aun mayor para ustedes!” La mayoría de nosotros somos como los discípulos. Vemos un milagro y estamos satisfechos de hablar al respecto por el resto de nuestras vidas. Pero si nosotros realmente conocimos a Dios y le permitimos ser Dios para nosotros, Le pediríamos mucho más.

Alcanzaríamos los lugares celestiales por fe, creyendo que Dios traerá abajo a los líderes ateos en las agencias federales locales y estatales. ¡Derrumbaríamos principados y potestades, como Dios dijo!

Creeríamos que Dios nos ayudará a saturar nuestra ciudad con el evangelio de Jesucristo. Nos pararíamos en fe contra cada arma dirigida hacia nosotros y estaríamos derribando fortalezas satánicas en nuestras familias e iglesias.

Nuestra visión sería ilimitada. ¡Creeríamos a Dios por cosas aun mayores para su reino!
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Efesios 3:20-21).

Autor: David Wilkerson

martes, 9 de octubre de 2018

Un refugio para los desamparados



Salmos 31:19
"¡Cuán grande es tu bondad, Que has mostrado a los que esperan en ti!"

La experiencia de la gracia venidera depende a menudo de si tomaremos refugio en Dios o si dudaremos de su cuidado y correremos a escondernos en otro refugio.

Para aquellos que toman refugio en Dios, las promesas de la gracia venidera son muchas y muy ricas.

* Según Salmos 34:22, los que en Él confían no serán condenados.

* Según 2 Samuel 22:31, Dios es un escudo para los que esperan en Él.

* Según Salmos 2:12, los que en Él confían son bienaventurados.

* Según Nahum 1:7, el Señor es bueno, una fortaleza en el día de angustia y conoce a los que confían en Él

No nos estamos ganando nada, ni tenemos ningún mérito por tomar refugio en Dios. Refugiarse en algo no aporta nada a ese algo. Todo lo que hacemos es mostrar que nos consideramos personas desamparadas y que el lugar donde nos refugiamos es un lugar de rescate.

La condición que hemos de cumplir para tener esta gracia no es algún merito, sino que es la condición de estar desesperados y de reconocer nuestra debilidad y necesidad.

Los que han sido destituidos no pueden exigir o merecer, sino que ruegan misericordia y buscan gracia.

Autor : John Pipper
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...